El metal rojo alcanzó un hito histórico impulsado por la demanda de la transición energética global y la escasez de nuevos proyectos mineros en desarrollo.
El gobierno chileno aprobó contratos de operación para tres nuevos proyectos de extracción de litio con tecnología de extracción directa, marcando un punto de inflexión en la política minera del litio.
Impulsado por la expansión de proyectos de cobre y litio, el sector demanda principalmente ingenieros, técnicos en automatización y especialistas en sustentabilidad.