La inteligencia artificial se consolida como un eje estratégico para la minería, con avances impulsados por compañías como Codelco y Anglo American, además de proveedores especializados y firmas emergentes que desarrollan soluciones para distintas etapas de la cadena de valor.
En el caso de Codelco, el avance se vincula con su estrategia de tecnología y digitalización, orientada a incorporar analítica avanzada en procesos operativos. La estatal también firmó un acuerdo de colaboración con Microsoft para explorar el uso de inteligencia artificial y tecnologías digitales en operaciones mineras, según informó Reuters.
Anglo American, en tanto, ha avanzado en la incorporación de modelos predictivos para mejorar eficiencia y seguridad operacional, en línea con una tendencia sectorial que busca pasar desde una gestión reactiva hacia una gestión anticipativa de variables clave como producción, costos y mantenimiento.
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Proveedores y startups amplían el ecosistema tecnológico
El desarrollo de soluciones basadas en IA no se limita a las grandes mineras. Empresas tecnológicas y proveedores especializados están ocupando un rol creciente en áreas como exploración geológica, mantenimiento predictivo, seguridad y planificación minera.
Entre los actores mencionados figuran Datamine, Accenture y distintas startups tecnológicas que están desarrollando herramientas aplicadas a la operación minera. En innovación aplicada, firmas como Lidenbrock, GFDas Drones & Mining, Robotia, Octave y Optecs están desplegando soluciones basadas en inteligencia artificial desde geología hasta operaciones.
El avance de este ecosistema depende de la interacción entre compañías mineras, proveedores METS, centros de investigación y consultoras globales. Según los antecedentes expuestos, este modelo colaborativo permite acelerar la innovación y reducir tiempos de implementación en ambientes productivos complejos.
Brecha entre estrategia e implementación
A pesar del avance tecnológico, la industria enfrenta una brecha relevante entre el diseño de estrategias digitales y su adopción efectiva en faena. Entre los factores identificados se encuentran la integración de sistemas, la disponibilidad de talento especializado y las capacidades internas para escalar soluciones en operaciones de alta complejidad.
La inteligencia artificial también se está vinculando con objetivos de sostenibilidad, al permitir optimizar el uso de recursos y reducir impactos operacionales. Desde la industria se ha planteado que la sostenibilidad dejó de ser concebida solo como un costo y comienza a ser tratada como una ventaja competitiva, en un contexto de mayor demanda por minerales críticos.
El principal desafío identificado no es únicamente tecnológico. La adopción de inteligencia artificial exige cambios organizacionales, formación de equipos especializados y adaptación de procesos internos, junto con una redefinición de la forma en que las compañías operan y toman decisiones.



