China puso en marcha una tuneladora vertical para minería capaz de excavar pozos en roca dura a profundidades superiores a 1.000 metros, de acuerdo con antecedentes publicados por South China Morning Post. La máquina, denominada Gangtie Jiliang, opera en una mina de hierro en la provincia de Liaoning, en el noreste del país.
El equipo fue desarrollado por la Corporación de Construcción Ferroviaria de China y se diferencia de las tuneladoras convencionales por su orientación de trabajo: en vez de avanzar en horizontal, está diseñada para excavar desde la superficie hacia abajo, como un taladro de gran escala.
Gangtie Jiliang, nombre que puede traducirse como “columna de acero”, mide 8,1 metros de ancho y pesa alrededor de 500 toneladas. La máquina incorpora un cabezal de excavación que ocupa casi todo el diámetro del equipo, con el objetivo de mantener una perforación continua en condiciones de roca dura y alta profundidad.
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Retiro continuo de material y refuerzo del pozo
Uno de los principales desafíos de la excavación vertical es retirar de manera permanente la roca fragmentada y el lodo que se generan durante la perforación. Si ese material se acumula frente al cabezal, el avance del equipo se vuelve más complejo y la operación pierde continuidad.
Según sus desarrolladores, Gangtie Jiliang utiliza un sistema inspirado en las ruedas de agua tradicionales chinas, empleadas históricamente para elevar agua mediante paletas. Con ese principio, la máquina puede mover un volumen equivalente a la carga de 10 camiones operando al mismo tiempo.
El diseño también contempla refuerzos en tiempo real para estabilizar las paredes del pozo mientras la excavación avanza hacia mayores profundidades.
Aplicación en minería profunda
La tecnología está orientada a operaciones mineras en las que el acceso a recursos subterráneos exige llegar a niveles más profundos. De acuerdo con los antecedentes disponibles, la minería a mayor profundidad podría permitir identificar más recursos de plomo, zinc u oro, además de wolframio, litio, tierras raras y carbón.
El uso de pozos verticales también puede reducir la necesidad de grandes excavaciones en superficie, al concentrar el acceso a las zonas mineralizadas mediante una infraestructura de menor huella superficial.



