La generación eléctrica de América Latina y el Caribe alcanzó 153 TWh en diciembre de 2025, con un aumento mensual de 1,3% y un crecimiento interanual de 2,7%, de acuerdo con el reporte mensual de generación eléctrica de OLADE. El resultado mantuvo el predominio de las fuentes renovables, pero también mostró un mayor uso de generación térmica para sostener el suministro.
La hidroelectricidad siguió como la principal fuente de la matriz regional, con una participación de 43,9%. El gas natural se ubicó como el mayor respaldo térmico, con 22,8%, mientras que la generación eólica representó 12,1% y la solar 5,1%.
El comportamiento mensual reflejó una menor contribución de algunas fuentes renovables. La generación hidroeléctrica cayó 3% y la eólica retrocedió 1%, disminuciones que fueron compensadas por aumentos de 9% en carbón, 7% en gas natural y 5% en derivados del petróleo.
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Renovabilidad regional llegó a 65%
El índice de renovabilidad eléctrica de América Latina y el Caribe alcanzó 65% en diciembre de 2025. El indicador confirmó el peso de las fuentes limpias en la matriz regional, aunque con variaciones durante el año asociadas a los cambios en la participación de la generación térmica.
El informe muestra que la estructura de generación de los últimos tres años se ha mantenido relativamente estable, con una base hidroeléctrica relevante y una mayor presencia de tecnologías eólica y solar. Sin embargo, la dependencia de la hidroelectricidad mantiene al sistema expuesto a la variabilidad hidrológica.
En la comparación interanual, el crecimiento total de la generación se produjo en un escenario de retrocesos en algunas fuentes renovables. La generación solar disminuyó en 5,7 TWh y la hidroeléctrica en 3,1 TWh, junto con bajas menores en eólica y geotermia.
El aumento de la generación con petróleo, carbón y gas natural reflejó el uso de fuentes fósiles como soporte operativo frente a una menor disponibilidad renovable. Según el reporte, los países con alta dependencia hidroeléctrica mantuvieron niveles de renovabilidad superiores al promedio regional, mientras que otros sistemas presentaron una composición energética más heterogénea.



